Glaucoma, Noticias

¿Se puede operar el Glaucoma?

Escrito por Ana María Ponce
Revisado por José Antonio Paczka

El glaucoma es una enfermedad relevante debido a que es la primera causa de ceguera irreversible en el mundo; sin embargo, es una condición que sí puede controlarse, por lo que su identificación oportuna permite comenzar con un tratamiento que permite conservar una visión útil a lo largo de la vida.

Esta enfermedad afecta a los nervios ópticos (que son los delgados cables que llevan la visión de los globos oculares al cerebro) debido a un aumento de la presión interior de los ojos (conocida como presión intraocular) que va desgastando de forma lenta la “fibra óptica” de esos nervios ópticos, causando un desgaste tan lento de la visión (en especial, de la visión periférica o lateral) que no es notada por la mayoría de las personas que padecen el glaucoma. Justo porque dicho desgaste es de desarrollo muy lento, la mayor parte de las veces, el diagnóstico puede ocurrir muchos años después de haber iniciado el padecimiento.

El tratamiento para el glaucoma consiste en reducir la presión intraocular (PIO) a niveles de seguridad (conocida como la PIO meta), que son establecidos por la persona especializada en oftalmología que trata a quien tiene el glaucoma. Cuando se logra dicha PIO meta a lo largo del día y de la noche, las probabilidades de tener en control la enfermedad son muy altas. Aunque la mayoría de los pacientes con glaucoma reciben tratamiento médico a través de gotas oftálmicas o colirios, algunas pueden requerir de cirugía (ya sea usando energía láser o bien a través de cirugía con incisiones).

El desarrollo de alergia o intolerancia a los medicamentos, la imposibilidad de lograr la PIO meta a pesar del uso del máximo esquema de medicamentos antiglaucomatosos o de que la enfermedad siga empeorando a pesar de lograr la PIO meta, son motivos para realizar cirugía para glaucoma.

La cirugía de glaucoma no cura la enfermedad, pero aumenta las probabilidades de controlar la presión intraocular (PIO) y estabilizar el empeoramiento del padecimiento en el largo plazo, además de que puede reducir el número de medicamentos en uso o aún evitar que se sigan usando.

A continuación, se describen algunas de las opciones de tratamiento de glaucoma con cirugía más comunes:

Procedimientos con láser

 

Trabeculoplastía selectiva láser

Este procedimiento indoloro es conocido simplemente como SLT, por sus siglas en inglés. Habitualmente, se realiza en el consultorio y tiene una duración de unos pocos minutos, pudiendo llevarse a cabo en ambos ojos en el mismo momento debido a su muy alto nivel de seguridad. En este procedimiento, una energía láser de baja intensidad actúa sobre las células encargadas de sacar el líquido interno (conocido como humor acuoso) que se acumula de más en el ojo, siendo el resultado una disminución de la PIO. Una parte importante de los casos de glaucoma de ángulo abierto pudieran llegar a beneficiarse de este tratamiento, inclusive como opción inicial, en lugar de gotas oftálmicas.

Iridotomías periféricas

La energía láser en este tipo de procedimiento se usa especialmente para tratar los glaucomas de ángulo cerrado, haciendo que con la energía que libera el instrumento se haga un muy pequeño orificio en el iris (que es la estructura que le da el color al ojo) y así ampliar el compartimento del ojo llamado cámara anterior. Al hacer más amplia dicha cámara se reduce de forma importante la posibilidad de que se desarrolle una crisis de hipertensión ocular o un ataque agudo de glaucoma.

A veces puede reducir la PIO de manera importante. También puede realizarse como un tratamiento de urgencia en aquellas personas que están cursando con un ataque agudo y la PIO elevada está generando una pérdida visual rápidamente progresiva.

Las iridotomías periféricas con láser se llevan a cabo fuera del quirófano, en una sesión que dura pocos minutos, y aunque puede causar una incomodidad notoria, esta suele ser muy transitoria y totalmente tolerable. El nivel de seguridad de este tratamiento con láser es muy adecuado.

Ciclofotocoagualción micropulsada

Es una cirugía que usa energía láser, la cual se aplica a través de una sonda desde el exterior del ojo, pero haciendo contacto con una zona a unos pocos milímetros de la región transparente conocida como córnea. La energía usada tiene efecto sobre el cuerpo ciliar, tejido que se encarga de la producción de humor acuoso, por ello, como el grifo de un lavabo, se reduce la cantidad de líquido que entra al ojo y disminuye la PIO. Requiere de un grado de sedación (anestesia administrada por vía intravenosa que lleva a la persona a un sueño profundo, sin que se llegue a requerir de anestesia general). La recuperación después de este tratamiento suele ser de unos pocos días.

Cirugía Incisional

Trabeculectomía

Es la cirugía de elección cuando se requiere cirugía para tratar el glaucoma. Es un procedimiento que se realiza en quirófano, de forma ambulatoria (corta estancia, no requiriendo de hospitalización) y consiste en crear una comunicación desde el interior del ojo hacia el espacio debajo de la conjuntiva, con el objetivo de liberar la PIO, por el líquido interno (humor acuoso), que no puede drenar por sus vías naturales. Se requiere de la colocación de unas finas suturas externas que se retiran algunas semanas después de realizado el procedimiento. Es necesario usar gotas para reducir la inflamación y prevenir una infección por algunas semanas y el reposo debe guardarse por al menos una semana.

Dispositivos de drenaje

Implantación de válvula de Ahmed

Existen una variedad de dispositivos para este tipo de cirugías del glaucoma (Ahmed, Baerveldt, Molteno, entre otros), pero la válvula de Ahmed es uno de los más socorridos por su eficacia y seguridad. Este tipo de cirugía puede usarse como una alternativa a la trabeculectomía o cuando una trabeculectomía ha fallado por cualquier razón. También reduce la PIO al colocar un muy delgado tubo dentro del ojo que está unido a un pequeño sistema que permite que salga líquido del ojo al espacio debajo de la conjuntiva. Se trata de un procedimiento ambulatorio para el que se usa sedación durante la operación. Requiere de aproximadamente una semana de reposo y la aplicación de gotas después del procedimiento por al menos uno a dos meses.

Cirugía mínimamente invasiva en glaucoma

Este es un grupo de más de una decena de diferentes cirugías, que en conjunto se les conoce como MIGS, por sus siglas en inglés. En la actualidad se cuenta con novedosos dispositivos que hacen de la cirugía un evento de corta duración, con eficacia diversa para reducir la PIO (según cada procedimiento) y son una alternativa que se investiga que en algunos casos pudiera sustituir a la trabeculectomía o a los sistemas derivadores de acuoso. Algunos se encuentran en fase de investigación y otros no están aún disponibles en Latinoamérica, pero los que si se realizan en nuestra región son el GATT (trabeculotomía transluminal asistida por gonioscopía, por sus siglas en inglés), la canaloplastía, así como la trabectomía con Trabectome ® o cuchillete Dual de Kahook ® .

Aunque la cirugía no lleva a la cura del glaucoma, puede ser una alternativa eficaz, segura y con menos inconvenientes que un tratamiento con gotas oftálmicas de largo plazo. Seguramente, tendremos cirugías con mejores resultados en los años por venir, entre tanto, el diagnóstico temprano de la enfermedad, a través de la visita periódica al (la) oftalmólogo(a), en especial si existen factores de riesgo, a que causan un efecto negativo sobre la calidad de vida de la persona.

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