Tipos de Glaucoma

El glaucoma puede ser congénito o adquirido.

Se sub-clasifica en glaucoma de ángulo abierto y glaucoma de ángulo cerrado de acuerdo al mecanismo por el cual resulta afectado el drenaje de humor acuoso (líquido que llena la parte anterior del globo ocular).

Entre los tipos de glaucoma se incluyen los siguientes:

1. Glaucoma de ángulo abierto

El glaucoma de ángulo abierto es la forma más común de la enfermedad. El glaucoma de ángulo abierto no presenta signos de advertencia ni síntomas obvios durante etapas tempranas. El ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris permanece abierto, pero la malla trabecular está parcialmente bloqueada. Esto hace que la presión ocular aumente gradualmente. Esta presión daña el nervio óptico.

En la medida en la que la enfermedad progresa, aparecen puntos ciegos en la visión periférica (lateral). Sucede tan lentamente que se puede perder la visión incluso antes de que usted sea consciente de que hay un problema! La mayoría de las personas con glaucoma de ángulo abierto no notan ningún cambio en su visión hasta que el daño es bastante avanzado. Por este motivo al glaucoma se le llama “ladrón silencioso de la visión.”

Mantener un plan de evaluaciones regulares de la visión puede ayudar a su oftalmólogo a descubrir la enfermedad antes de que se pierda la visión. Su oftalmólogo puede indicarle la frecuencia con la que debe ser examinado. El glaucoma de ángulo abierto es el más frecuente en  el Adulto mayor

2. Glaucoma de ángulo cerrado o glaucoma de ángulo estrecho

El glaucoma de ángulo cerrado es un tipo de glaucoma también llamado glaucoma de ángulo estrecho que se produce cuando el iris sobresale hacia adelante para estrechar o bloquear el ángulo de drenaje formado por la córnea y el iris. Como consecuencia, el líquido no puede circular por el ojo y la presión aumenta. Algunas personas tienen ángulos de drenaje estrechos, lo que las predispone a un gran riesgo de tener glaucoma de ángulo cerrado.

El glaucoma de ángulo cerrado se puede producir de manera repentina (glaucoma de ángulo cerrado agudo) o de manera gradual (glaucoma de ángulo cerrado crónico).

El glaucoma de ángulo cerrado agudo es una emergencia médica. Las personas con ángulo cerrado por lo general no muestran síntomas antes de un ataque. Algunos de los síntomas iniciales de un ataque pueden incluir visión borrosa, halos de luz, dolores de cabeza leves o dolor en el ojo. Las personas con estos síntomas deben ser examinadas por un oftalmólogo tan pronto como sea posible, con el fin de ser tratadas oportunamente. El tratamiento más frecuente es con rayo láser (iridotomía periférica)

Imagen glaucoma angulo cerrado

3. Glaucoma de tensión normal

En el glaucoma de tensión normal, el nervio óptico se daña a pesar de que la presión del ojo se encuentra dentro del rango normal. Se desconoce la causa exacta. Es posible que usted tenga un nervio óptico sensible o que le llegue menos sangre al nervio óptico. Esta circulación sanguínea limitada podría ser producto de la aterosclerosis, la acumulación de depósitos de grasa (placa) en las arterias, u otras afecciones que dificultan la circulación.

Las personas con “glaucoma de tensión normal” tienen una presión ocular dentro de los rangos normales y no presentan síntomas, pero muestran signos de glaucoma como puntos ciegos en el campo de la visión y daño del nervio óptico.

Glaucoma pigmentario

En el glaucoma pigmentario, los gránulos de pigmento del iris se acumulan en los canales de drenaje, bloqueando o enlenteciendo el flujo de líquido que sale del ojo. En ocasiones, algunas actividades como trotar remueven los gránulos de pigmento y hacen que se depositen en la malla trabecular, lo cual provoca aumentos intermitentes de la presión intraocular.

4. Glaucoma Neovascular ó Glaucoma Diabético

El glaucoma neovascular (GNV) es un glaucoma secundario por diferentes causas. La principal causa de GNV en México es la Diabetes Mellitus de larga evolución.

Su tratamiento depende del origen y el grado de severidad de la enfermedad, enfocándose primero en la causa subyacente y luego en el tratamiento del glaucoma neovascular, incluyendo la inyección intravítrea de medicamentos llamados anti-VEGF (como el bevacizumab), la fotocoagulación panretiniana (PRP) y el endoláser.

Los pacientes con glaucoma neovascular en estadio II o III generalmente requieren tratamiento complementario del glaucoma con medicación y, a menudo, con cirugía.