Glaucoma

Asombrosa conexión entre el glaucoma y el estrés mental

Diagnóstico glaucoma - Global Glaucoma Institute Guadalajara

Sabemos que el estrés mental puede afectar nuestra salud pero ¿sabías que también puede afectar nuestros ojos?

Los ojos sufren cambios, cuando se está estresado o ansioso, ya sea por cortos periodos de tiempo o de forma constante. No se entiende del todo la relación entre el estrés y los ojos, pero esto es lo que sabemos: 

Cuando nos sentimos estresados, nuestro cuerpo libera hormonas llamadas cortisol y adrenalina. Estas hormonas preparan nuestro cuerpo para responder a las amenazas percibidas. Es posible que reconozca esto como la reacción de “lucha o huida”. La adrenalina, por ejemplo, hace que nuestras pupilas se dilaten para que podamos ver con más claridad las posibles amenazas. Además, algunos de estos cambios, como el aumento de la presión intraocular (PIO), suelen ser temporales, pero es importante saber cómo el estrés puede afectar a los ojos, especialmente si se padece de glaucoma.

El pronóstico de la ceguera es muy estresante para los pacientes con diagnóstico de glaucoma. La preocupación y el miedo a perder la independencia son una carga mental constante, con riesgos secundarios de depresión y aislamiento social. Pero el estrés no es sólo una consecuencia del glaucoma, sino también una posible causa (factor de riesgo). Esto no debería sorprender, dado que el estrés crónico puede desencadenar disfunciones orgánicas «psicosomáticas» en cualquier parte del cuerpo. De hecho, los pacientes con glaucoma a menudo sospechan que el estrés emocional severo causó su pérdida del campo visual o «visión borrosa». La hipótesis de que el estrés es una posible causa del glaucoma está respaldada por diferentes observaciones: 

  1. El estrés agudo y crónico aumenta la presión intraocular 
  2. El estrés a largo plazo puede provocar una desregulación vascular de la microcirculación en el ojo y  en el cerebro («síndrome de Flammer»), lo que lleva a una baja oxigenación y  alteración en el metabolismo.Incluso si las células nerviosas no mueren, pueden volverse inactivas (neuronas «silenciosas»). 
  3. Se han descrito cambios degenerativos en el cerebro de sujetos con glaucoma que afectan no sólo algunas áreas de la vía visual central, sino que también se encuentra degeneración en áreas cerebrales implicadas en la valoración emocional y la regulación fisiológica de las hormonas del estrés. 
  4. También hay indicios psicológicos que indican que el estrés es una causa del glaucoma: Los individuos con glaucoma y síndrome de Flammer muestran rasgos de personalidad típicos que se asocian con una baja resiliencia al estrés: suelen tener las manos o los pies fríos, son ambiciosos (profesionalmente exitosos), perfeccionistas, obsesivos, melancólicos y muy preocupados. 
  5. Si los niveles de hormonas del estrés y los parámetros de inflamación se reducen en personas con glaucoma mediante la relajación con meditación, esto se correlaciona con la normalización de la presión intraocular.
  6. Al considerar el estrés como un “factor de riesgo» del glaucoma se  propone  que además de la terapia estándar: 
    • Se contemple la reducción del estrés mediante técnicas de relajación como la meditación consciente, 
    • Se evite inducir el apego al tratamiento reforzando la ansiedad y las preocupaciones con una comunicación negativa («¡Te quedarás ciego!»), sino que la comunicación debe ser positiva («El pronóstico es optimista»).

 

Los  efectos psicológicos y emocionales del glaucoma y cómo afrontarlos

Por otro lado, así como el estrés es un factor de riesgo del glaucoma, el glaucoma tiene también un profundo impacto emocional en quienes lo padecen. El miedo a la pérdida de visión, la incertidumbre sobre el futuro y los cambios en el estilo de vida pueden generar un efecto de montaña rusa emocional.

El miedo a la ceguera: una sombra constante

El diagnóstico de glaucoma puede generar un miedo intenso a la ceguera, una sombra constante que oscurece la vida del paciente. Este temor se intensifica por la naturaleza asintomática de la enfermedad en sus etapas iniciales, creando una sensación de vulnerabilidad y falta de control. El miedo puede afectar la calidad de vida, las relaciones personales y la capacidad para disfrutar de actividades cotidianas.

Ansiedad e incertidumbre: navegando en aguas desconocidas

La incertidumbre sobre la progresión de la enfermedad y la efectividad del tratamiento pueden generar ansiedad y estrés. La necesidad de controles oftalmológicos regulares, el uso de medicamentos y la posibilidad de cirugía pueden afectar la rutina diaria y aumentar la sensación de ansiedad. Los pacientes pueden sentirse abrumados por la información médica y la falta de respuestas claras sobre su futuro visual.

Depresión y aislamiento: un camino solitario

La pérdida de visión o la limitación en la capacidad visual pueden llevar a la depresión y el aislamiento social. La dificultad para realizar actividades cotidianas, la dependencia de otros y la sensación de pérdida de autonomía pueden afectar la autoestima y el estado de ánimo. Los pacientes pueden sentirse solos e incomprendidos, lo que puede llevar a la depresión y el aislamiento social.

Afrontando las emociones: una luz en la oscuridad

Afrontar las emociones negativas asociadas al glaucoma es fundamental para mantener una buena calidad de vida. Existen innumerables consejos para reducir el estrés, sin embargo sugiero que consideremos métodos respaldados por la ciencia. Aquí hay algunos de ellos:

  • Practica la respiración profunda, puede ayudar a calmar la mente y a reducir la ansiedad
  • Hacer ejercicio regularmente promueve la salud ocular. Un estudio reveló que personas que hacen ejercicio físico moderado tienen menos riesgo de desarrollar glaucoma que las personas inactivas
  • Practica la meditación de atención plena o meditación consciente. Un nuevo estudio sugiere que la meditación consciente puede ayudar a reducir la PIO en individuos con glaucoma y mejorar la calidad de vida al  disminuir las hormonas del estrés. Este estudio sugiere la posibilidad de que estrategias médicas complementarias, como la meditación consciente, puedan contribuir a ayudar a los pacientes a afrontar su enfermedad y, de hecho, mejorar los resultados”, informan los investigadores en el Journal of Glaucoma . Los autores afirman que la meditación podría ser un complemento útil, además del tratamiento con gotas oftálmicas, la  terapia láser o cirugía.
  • Limita tu tiempo en las redes sociales
  • Mantener una actitud positiva: Enfocarse en las cosas que se pueden controlar y celebrar los pequeños logros puede ayudar a mantener una actitud positiva.

Si sufres estrés o ansiedad y experimentas cambios oculares con regularidad, programa un examen ocular completo. Comunícate con tu médico de atención primaria o con un especialista en salud mental si el estrés comienza a interferir con tu trabajo o tus relaciones. Pedir ayuda puede ser difícil, pero concéntrate en el primer paso: solicitar una cita en línea.

La importancia del apoyo: una red de seguridad

El apoyo emocional de familiares, amigos y profesionales de la salud es fundamental para afrontar el impacto emocional del glaucoma. Los grupos de apoyo para personas con glaucoma ofrecen un espacio seguro para compartir experiencias, recibir consejos y encontrar consuelo. Conectar con otras personas que viven con glaucoma puede proporcionar un sentido de comunidad y comprensión.

Conclusión

El glaucoma no solo afecta la visión, sino que también tiene un impacto emocional significativo. Es importante reconocer y gestionar estas emociones, y buscar apoyo para afrontarlas. Con el apoyo adecuado, las personas con glaucoma pueden llevar una vida plena y satisfactoria. 

Si tienes más preguntas o deseas obtener más información, no dudes en contactarnos al 333 825 2521/ 333-825-2546 o vía WhatsApp 

Recuerda que la detección temprana y el tratamiento adecuado del glaucoma son esenciales para preservar la visión.